Donde hay agravios no hay celos. Abrir el ojo ∥ Rojas Zorrilla, Francisco de
通常価格:¥4,840
税込
商品コード: 167362
商品コード(SBC): 167362
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ISBN13: 9788497401395
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サイズ: 11 x 18 x 2.6 cm
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頁 数: 488 pgs.
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装 丁: paper cover
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出版社: Castalia
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発行年: 2005
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発行地: Madrid
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双書名: Clasicos Castalia, 282
※ 名誉の喜劇と艶笑の喜劇、ロハス・ソリーリャの対照的な二作で読む黄金世紀マドリード ※
本書は、黄金世紀の劇作家フランシスコ・デ・ロハス・ソリーリャの円熟した筆致を示す二つの喜劇『恨みあるところに嫉妬なし』と『目を開けよ』を収めた作品集です。二作は互いに対照的な喜劇の世界を描いており、前者は黄金世紀演劇の名誉の約束事を巧みに操り、後者はその裏側にある皮肉で屈託のない姿を示します。前者では、結婚相手の家を探してマドリードに着いた貴公子ドン・フアンが、バルコニーから降りてくる見知らぬ男を目にし、従者が主人の肖像を取り違えたことから身分の入れ替えが起こります。貴族的な道徳と、従者サンチョが演じる滑稽な騎士の戯画が対比される点が見どころです。後者は、1640年頃のマドリードを舞台に、婚外の性愛や上品な売春が寛容に眺められる世界を描き、奔放な青年ドン・クレメンテをめぐる恋の駆け引きと、そこに集う風変わりな人々を軽妙に映し出します。書籍の言語:スペイン語 (SBC: 167362)
[対象地域、年代、研究分野]
スペイン、とくにマドリードを対象地域とし、年代は17世紀、とくに1640年前後の黄金世紀です。研究分野はスペイン黄金世紀演劇、喜劇研究、名誉劇研究、近世スペイン文学・社会史です。スペイン黄金世紀文学・演劇の専門家をはじめ、ロハス・ソリーリャ研究者、近世スペインの風俗・ジェンダー・性愛文化史に携わるスペイン語圏の人文・社会科学研究者を対象としています。
- Edicion, introduccion y notas de Felipe B. Pedraza Jiménez y Milagros Rodriguez Cáceres
Description:
Las dos piezas que se ofrecen en este volumen constituyen la muestra más acabada del arte de Francisco de Rojas Zorrilla. Representan dos universos cómicos paralelos y contrastados en que el poeta juega con las convenciones pundonorosas del teatro áureo (DONDE HAY AGRAVIOS NO HAY CELOS) y con el envés cínico y desenfadado de las mismas (ABRIR EL OJO).
DONDE HAY AGRAVIOS NO HAY CELOS
La situación está planteada con sorprendente agilidad. Don Juan y Sancho llegan a Madrid de noche. Buscan la casa de don Fernando de Rojas, con cuya hija va a casarse el galán. Al llegar ante la fachada, ven a un desconocido descolgarse desde el balcón. Una confusión del criado, que ha enviado su propio retrato en vez del de su señor, facilita el trueque de identidades que permitirá al pundonoroso protagonista averiguar la verdad de los hechos.
Entre las paredes de la casa de don Fernando se van a encontrar los personajes relevantes de un tempestuoso pasado, que incluye la muerte violenta del hermano de don Juan a manos de un desconocido, la fuga deshonrosa de su hermana y las angustiosas sospechas que ha desatado en el protagonista el galán que saltó del balcón a la calle la noche de su llegada. (…)
El título que Rojas puso a su obra, ‘Donde hay agravios no hay celos’, quintaesencia el sentido de la comedia pundonorosa. Don Juan se presenta como una encarnación de la moral aristocrática, que exige el sacrificio del sentimiento personal. Sin embargo, el sobretítulo que pronto se impuso (‘Amo criado’) llama la atención sobre el juego teatral que conlleva el trueque de papeles entre el galán y el gracioso. Sancho se convierte en una zafia parodia del caballero en vísperas de casarse. Sus esfuerzos por engolar la voz o adoptar ademanes nobles y educados chocan con su atolondramiento y con su inclinación a la vida poltrona y despreocupada de las convenciones sociales.
ABRIR EL OJO
‘Abrir el ojo’, más tardía, se distancia más decididamente de las convenciones dramáticas y sociales. Aquí no se trata de galanteos intrascendentes, sino de relaciones sexuales plenas e irregulares, miradas siempre con indulgencia y despreocupación. Aquí lo de hacer el amor hay que entenderlo en la acepción galicista que finalmente se ha impuesto en el español de hoy: ‘copular, tener acceso y ayuntamiento carnal’. Sobre estas actividades, cuando se realizaban fuera del matrimonio y sin finalidad procreadora, caía en la sociedad barroca el anatema del pecado y del delito. Poder humano y divino se unían contra los depravados. Pero, a pesar de tantos pesares, la vida erótica y sexual del Madrid de 1640 distaba mucho de las rigideces de las sociedades puritanas y abstinentes.27
‘Abrir el ojo’ se desarrolla en ese ambiente del amor y el sexo pret à porter, de las relaciones extramatrimoniales y de la prostitución de buen tono, sin rastro de la sordidez y dureza de las casas de lenocinio. En su primera escena encontramos a don Clemente, joven galán, amante plural y desvergonzado, tratando de huir de la cama de doña Hipólita, una posesiva viuda con la que mantiene relaciones desde hace seis años. Y quiere escapar de ella porque pretende reunirse con doña Clara, que se ha trasladado de casa huyendo del acoso de don Julián, amante que aspira a cobrar en especie el costoso regalo que ha hecho a la cortesana. (…)
Rojas y los espectadores contemplan complacidos la fauna simpática y grotesca, descarada y absurda, que trampea por el Madrid barroco para mantener esta vida alegre y desenfadada.